Hoy en día todos estamos atravesando por una etapa de aprendizaje y de evolución en nuestros sistemas de trabajo, adaptándonos a la nueva normalidad y tratando de ser lo más competitivos posibles para no perder la batalla contra esta situación económica que nos está afectando. 

El sector dedicado a la construcción no se queda atrás, se están homogeneizando procesos estratégicos e implementados en otras industrias tratando de replicarse y adaptarse a este campo laboral.

 Una de las principales metodologías es el Lean Manufacturing, creada desde el año 1937 por la empresa Toyota, esta metodología que revolucionó al mercado en aquel entonces se basa prácticamente en una producción sin desperdicios.

Esta idea es la base de la cual se derivan varias herramientas aplicadas en la producción y gestión de la manufactura, pero por ahora nos enfocaremos en una premisa a la cual denominaremos “valor”.

“Valor” para fines prácticos es todo aquello que el cliente está dispuesto a pagar y es lo que hace que su producto tenga sentido y funcionalidad, esto nos lleva a la pregunta clave que todos los constructores nos realizamos: ¿qué actividades y procesos realmente le agregan valor a mi trabajo y/o producto?

Francamente no existe una receta que se pueda aplicar a todas las obras o proyectos que se estén ejecutando porque cada obra es única en su tipo, quizás existan factores comunes entre una y otra pero no existen dos obras iguales pues cada una tiene sus particularidades, sus fortalezas y debilidades.

Podemos aplicar estas 8 reglas o arquetipos para poder determinar las actividades que generan valor y evitar aquellas que son “desperdicio”:

1-      Exceso de producción: Toda obra debe de producir únicamente lo necesario y lo que realmente se debe de utilizar conforme a la programación de obra y el seguimiento de los procesos constructivos. Ejemplo: no puedes armar más vigas de acero de las que realmente vas a utilizar.

  

 2-      Transporte innecesario: Uno de los principales problemas en las obras es la mala planeación al momento del almacenamiento de insumos, ya que es muy común que se estén moviendo materiales e incluso equipos de trabajo, ya sean maquinarias, herramientas o equipo menor, por la mala organización en las zonas de trabajo. “Un lugar para cada cosa y cada cosa en su lugar”.

 3-      Exceso de inventario: “Más vale que sobre a que falte” es una frase muy común al momento del requerimiento de materiales, ya que en muchas ocasiones ya sea por la falta de planeación, desconocimiento del programa de obra, cuantificaciones erróneas o los alcances del proyecto se solicitan materiales fuera de tiempo o en exceso ocasionando tener material innecesario almacenado.

 4-      Tiempo de espera: “Si no me llega pronto el material se va a detener la obra”, otra frase muy utilizada en la industria. Esto derivado en muchas ocasiones por la mala planeación en el requerimiento de insumos en tiempo y forma para la ejecución de los trabajos, ocasionando tiempos muertos o actividades incompletas.

 5-      Reprocesos de Actividades: Es común que se realicen actividades dos o más veces para poder determinar o cuantificar ciertos puntos o parámetros necesarios para el proyecto. En muchas ocasiones esto nos cuesta más mano de obra y ,sobre todo, tiempo para el proceso de información.

Si se llega a detectar un reproceso lo mejor es eliminarlo o asignarlo a una sola persona para que se encargue de generar toda la información necesaria a los distintos departamentos o actividades en obra.

6-  Defectos en las actividades y/o servicios: Este arquetipo en lo particular es una de los puntos más críticos que a todos los constructores al menos nos ha sucedido alguna vez y es de lo más desagradable que pueda suceder, los reprocesos ya sean por falta de calidad u omisión de ciertas actividades o instalaciones es algo tristemente común en la industria de la construcción. 

 Este punto es muy fácil de eliminar ya que es simplemente llevar una buena inspección e implementar filtros de verificación para garantizar que las cosas se hagan “bien y a la primera”.

 

7-  Movimientos mal planeados de personal, equipos y herramientas: Este va muy relacionado al punto número dos de la lista ya que se deriva del buen manejo y planeación de las actividades, es común que en las obras se presente la persona “Superman” con la cual queremos solucionar todos los problemas y en muchas ocasiones aplica el viejo refrán que dice “el que mucho abarca, poco aprieta”. Esto es fácil de solucionar: debemos priorizar nuestras actividades y cerciorarnos si se cuenta con el personal suficiente y/o capacitado para realizar las actividades planeadas de manera simultánea sin que se tenga que afectar una a la otra.

 8-      Poco aprovechamiento del talento humano: Es común que en las obras se trabaje de un modo completamente vertical donde las ideas de los jefes o líderes de brigadas son las correctas y se tiene que acatar las ideologías o pensamientos de cada uno de ellos;es común que por esto se produzcan rencillas o descontentos con el personal, pues ¿a quiénle gusta que no lo tomen en cuenta? y más cuando se tienen ideas que pueden hacer el proceso mucho más eficiente que el propuesto.

Este en uno de los principales puntos en donde se desaprovechan recursos humanos ya que como buen líder o jefe de proyecto debemos de saber aprovechar las habilidades que cada uno de nuestros colaboradores tiene, apoyándolos a desarrollarlas e impulsándolos a un crecimiento exponencial de las mismas. Esto se genera tomando en cuenta opiniones del personal con el cual se trabaja escuchándolos y dándoles su lugar para poder generar una comunicación horizontal. 

 

En Grupo Constructor Chicome puedes asegurarte que la inversión de tu proyecto se verá asegurada con estas 8 reglas; podrán llevarte a otro nivel generando mejores ganancias, produciendo ahorros y creando una manera de trabajar más competitiva.

Ing. Oscar Javier Moran Arellano